Canal 9: apagón con rebelión de los trabajadores [VÍDEO]

Hoy es el día fijado para que Canal 9, el canal autonómico valenciano, deje de emitir y se produzca el apagón definitivo. Sin embargo, los empleados lo están intentando evitar hasta el punto que ha tenido que intervenir la Policía. A primera hora de la mañana, el Consell designó a los liquidadores del canal en un pleno de urgencia y firma el cierre. Así la señal de la radio autonómica fue la primera en caer, poco antes de medianoche, En ese momento, La Policía acordonó los accesos de la sede central de RTVV en Burjassot , mientras, los trabajadores han abortado hasta el momento dos intentos de ‘apagar’ la televisión. Por último, el comité de empresa pide una orden judicial que avale el cierre de la cadena.

No se habla de otra cosa, medios de comunicación y redes sociales se hacen eco del impacto que está provocado el apagón definitivo del canal autonómico Canal 9. Después de que el Gobierno valenciano anunciará hace un mes su cese, hoy 29 de noviembre es la fecha fijada para que se produzca el cierre definitivo. Sin embargo, empleados y Comité de Empresa se niegan a que esto se produzca hasta que no haya una orden judicial de por medio.
 
Radiotelevisión Valenciana podría pasar hoy a la historia. El Comité Liquidador de la televisión autonómica ha solicitado la pasada madrugada una orden para desaolajar el centro de emisiones de toda persona ajena a ese área del edificio y el juez está pendiente de que el fiscal oiga la petición para decidir sobre el asunto, según han informado a Europa Press fuentes conocedoras de la tramitación.
 
Antonio Hervás, uno de las personas nombradas ayer por el Consell para liquidar la televisión autonómica ha solicitado este desalojo al juez durante la madrugada después de que un grupo de trabajadores entrara en el edificio con la intención de evitar el cierre de Nou, tras haberse producido sobre las 24 horas el’apagón’ de la radio autonómica.
 
Durante toda la noche los trabajadores, que han logrado acceder sobre las 2 de la madrugada en el recinto cuya entrada impedía la fuerte presencia policial, que ya tuvieron que intervenir hace unas semanas, intentan evitar que se apaguen las emisiones y un grupo se mantiene en el pasillo que lleva al centro de emisión para evitar que accedan las personas que tienen que proceder al cierre.
 

 
Sin embargo, a primera hora de la mañana de hoy viernes aún mantenía un hilo de voz gracias a los trabajadores que se han negado a cortar la emisión.“Hemos sido torturados, hemos pasados muchas cosas, eso la sociedad valenciana ya lo sabe. Hemos triplicado la audiencia y eso molesta mucho a quienes quieren cerrarnos. Nos cerrarán pero abriremos esta casa», asegura uno de los empleados.
La primera en caer ha sido la Ràdio Nou, la emisora autonómica, poco después de que finalizara la narración del partido del Valencia CF en la Europa League. Eran las 23.50 horas cuando de repente se instaló el silencio.
 
Los trabajadores han podido abortar este primer intento de cierre, cuando Antonio Hervás intentaba acceder a esta unidad para anular la señal del estudio 4 (desde donde se graba emite el Canal 24 horas). Al parecer, los representantes sindicales han exigido una orden judicial que autorizara al cierre para asumir la derrota. La respuesta de los liquidadores no se ha hecho esperar. Han interpuesto una denuncia por supuesta ocupación ilegal del ente y con el objetivo de forzar el desalojo.
Paco Telefunken, un héroe
Entre tanto, ha surgido un héroe. Paco Telefunken, el técnico que había sido reclamado para informar sobre la forma de cortar las emisiones de la televisión autonómica valenciana se ha negado a desarrollar el trabajo requerido y ha abandonado el centro de producción de programas de Burjassot «por decisión personal». «Trabajo en la electrónica, pero no estamos para estas cosas», ha explicado él mismo entre los aplausos y vítores de sus compañeros.
 

De esta manera, poco a poco se va agotando un canal autonómico que ha visto pasar por sus platos a figuras de primer nivel de la televisión actual. Una pena.

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